
Cuantas promesas se van con el tiempo. Hoy yo me ahogo de un mar de recuerdos, yo construía un castillo de sueños que pronto se derrumbó. Cuando te vi en aquel bosque encantado, un duende dijo que TU eras mi Principe Azul, como si fuera por arte de magia; LLENASTE MIS DÍAS DE LUZ. Pero todo acabó, ya nada quedó entre los dos, porque como en un cuento un enorme dragón nos robó el corazón. Por favor ¿dónde estás? Tu eres mi otra mitad, siempre te estaré esperando y yo sé que algún día... regresarás
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